
Siempre me han llamado la atención las culturas ancestrales. Hace apenas un mes la prensa publicó que un equipo de arqueólogos había logrado abrir una tumba intacta en Saqqara, Egipto. Esto me trajo inmediatamente a la memoria al rey Tut y todo el revuelo que produjo el descubrimiento de su tumba en el Valle de los Reyes, en las inmediaciones de la antigua ciudad de Tebas (actual Luxor).

Lo primero que encontraron fue una abertura tallada en la piedra. A medida que retiraban la tierra que lo cubría todo fue apareciendo un primer peldaño seguido de unas escaleras que daban acceso a un largo corredor. A continuación alcanzaron una antecámara – imagino la emoción del momento – , conectada con una primera sala. A un costado encontraron lo que ahora se llama la cámara del tesoro y finalmente dieron con la cámara funeraria.
Ese fue el conglomerado de recintos que lograron sacar a la luz.

Carros desmontados, armas, ropajes, comida, vasijas, muebles, ungüentos, pinturas, sarcófagos de oro y finalmente la momia del Faraón con la cabeza y hombros cubiertos por la famosa máscara de oro.
Fue el arqueólogo británico Howard Carter quien en 1922, con el apoyo de su mecenas Lord Carnarvon, tras varios años de excavaciones, logró encontrar y desenterrar la tumba de Tutankhamón. El descubrimiento dio la vuelta al mundo. Lo que más impresionó a la gente no fue la momia de Tut, sino las ofrendas enterradas con él, descritas por Carter como un «extraño y maravilloso revoltijo de objetos extraordinarios y hermosos».
Actualmente tenemos a nuestra disposición una ingente cantidad de bibliografía al respecto, traducida a todos los idiomas, relatando cómo fue el hallazgo, aportando un sinnúmero de detalles y pormenores sobre la aventura que supuso aquel hallazgo, pero nosotros vamos a tomar otro camino… Esperaremos que se ponga el Sol, nos alejaremos por el campo hacia un lugar donde no nos deslumbren los destellos de la ciudad, donde solo los grillos rompan el silencio de la noche, y aguardaremos a que aparezca finalmente sobre nosotros la bóveda celeste en todo su esplendor. Sacaremos nuestro maravilloso espejo de obsidiana y nos dispondremos a explorar los cielos que rodearon tamaño evento. A ver qué encontramos… Vamos allá!
Lo primero que vamos a hacer va a ser recopilar la información sobre la fecha del descubrimiento, las coordenadas (longitud y latitud) del enterramiento, las fechas de nacimiento de Howard Carter y Lord Carnarvon y sus lugares de nacimiento:
Descubrimiento:
Fecha: 4 de noviembre de 1922
Lugar: Valle de los Reyes, Egipto
Coordenadas: 25° 44′ 26.1» N, 32° 36′ 5.7» E


Howard Carter:
Fecha de nacimiento: 9 de mayo de 1874
Lugar: Kensington, Londres, Reino Unido
Coordenadas: 51° 30′ N, 0° 11′ O
Lord Carnarvon:
Fecha de nacimiento: 26 de junio de 1866
Lugar: Newbury, Berkshire, Reino Unido
Coordenadas: 51° 24′ N, 1° 19′ O
Ahora vamos a calcular el cielo del Cero de Aries del año del descubrimiento, estableciendo como lugar de observación el lugar del enterramiento. Esto nos va a permitir conocer en líneas generales lo sucedido a lo largo de aquel año, especialmente todo aquello relacionado con el gobernante de aquel lugar así como con los gobernados.

Qué interesante! Inmediatamente vemos que los planetas angulares, los que van a protagonizar los sucesos que destacarán a lo largo del año, son nada menos que Plutón y el Sol. Esto es lo más sobresaliente de este cielo.
Por un lado, Plutón es el señor del inframundo, el señor de los muertos. También simboliza los lugares escondidos, lugares de difícil acceso, que no estén al alcance de todos. Representa los «agujeros» donde esconder lo que queramos que no sea visto e incluso donde poder escondernos de los demás. El casco de invisibilidad es uno de sus atributos.
Y por el otro lado, el Sol representa al gobernante, la figura más importante, la autoridad, la que se ocupa de dirigir al grupo humano, la figura del Rey. Además simboliza el oro y todo aquello que está hecho del metal precioso, así como las personas que lo poseen.
Plutón se encuentra partil sobre el Ascendente, lugar fundamental de la carta que representa el cuerpo físico. Y el Sol se encuentra partil sobre el Medio Cielo, otro lugar primordial de la carta que escenifica el «balcón del Rey», el lugar donde todo se hace público y visible para todos.
Ya lo tenemos. El libreto está bastante claro. Hemos identificados los actores y también el teatro donde se representará la obra. La simbología Astrológica es muy rica, ésta configuración podría escenificarse de otras formas, sin embargo la «película de aquel año» trató sobre el cuerpo de un rey fallecido – Tutankhamón – que fue hallado con una fabulosa máscara de oro cuidadosamente labrada y puesto a la vista de todos. Ese fue el guion. El descubrimiento de su tumba dio la vuelta al mundo! Es perfecto.

Ahora recapitulemos y veamos en qué lugares del globo podríamos haber encontrado al Sol en el Medio Cielo y a Plutón en el Ascendente. Eso lo vamos a calcular mediante la técnica de Astrocartografía Angular.
La zona señalada en el mapa a continuación (cruce de las líneas naranja y violeta) es la única en el mundo que cumple esa condición. Precisamente se trata de la zona donde se encuentra el Valle de los Reyes!

Para continuar con nuestro análisis, vamos a calcular la carta natal Solar del arqueólogo descubridor, Howard Carter.

Nuevamente, muy interesante! llama la atención la conjunción de Plutón y el Sol.
Se trata de una sincronicidad notable entre ambas cartas. En el guion de la vida de Howard existían elementos Astrológicos importantes significadores de la realeza, el oro, la muerte y los lugares escondidos.
Volvemos ahora a la carta del Cero de Aries de 1922 pero calculada esta vez para Kensington (Londres), lugar de nacimiento de Howard, y vamos a dirigirla mediante la técnica de los Atacires hasta la fecha del descubrimiento, el 4 de noviembre de 1922.
Nuevamente sale a escena Plutón. Proviene de la Casa I, se encuentra ahora partil sobre el Medio Cielo, el lugar donde todo se hace público.

Por último, utilizando la técnica de Astrocartografía de Azimut, «Los hilos de luz que vienen del cielo» (Tito Maciá), calculada sobre la carta del Cero de Aries desde la capital de Egipto, El Cairo, observamos que la línea de Azimut de Júpiter (exploración extranjera) pasa por Londres!

Y ya para finalizar este artículo, vamos a volver nuestra vista atrás, y daremos un guiño cómplice a nuestra querida Luna, Diosa del Inframundo.
¿Porqué la Luna? Pues porque es el tercer planeta angular de nuestro Cero de Aries inicial.
Vemos que se trata del planeta focal de una figura de Cometa Cósmica muy precisa, observable el día del Plenilunio el cual coincide con la fecha del descubrimiento!

Esta Luna Llena, de Sol en Escorpio, es regente del Ascendente del Valle de los Reyes, es dispositora de Plutón, se encuentra exaltada en el signo de Tauro y además recibe dos sextiles de Plutón y Urano (planetas que forman conjunciones con los Soles de Howard y Lord Carnarvon en sus respectivas cartas natales solares).
Carta Natal Solar de Howard Carter:

Carta Natal Solar de Lord Carnarvon:

Es una Luna Llena muy especial, pues pareciera estar señalando el momento del descubrimiento, de la mano de los dos protagonistas, Howard y Lord Carnarvon.
Es ella quien nos hace el guiño a nosotros …


Que magnífico trabajo. Fácil de leer y entender con los mapas aportados.
Gracias!
Muchas gracias a tí, Raquel, me alegro que te gustara.
Excelente trabajo mi querido y admirado amigo.
Muchas gracias Elizabeth.
Cuando salga de mis problèmes actuales (salud de mi esposo) te propongo de traducir y publicar tu texto en mi blog «Astrologie sans Frontieres» en en rubro autores.
Hola Norma, muchas gracias. Me parece buena idea. Saludos